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Ha sido estrenado en A Coruña el nuevo trabajo audiovisual de Hernán Zin, Nacido en Siria, una historia que narra el viaje de siete niños sirios por once países diferentes con parte de sus familias desde el corazón de la guerra hasta  Europa.

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© 2017 Nacido en Siria All rights reserved: https://nacidoensiria.com

Hace algo más de dos años tuve la oportunidad de ver en primicia el estreno de Nacido en Gaza (Hernán Zin, 2014) en la facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid. Entonces, me llamó la atención la metodología del proyecto. Una pieza audiovisual que escapaba de lo común en el tratamiento del conflicto. No había filtros. Solo los niños. Sus palabras y las imágenes. Entrando directamente en la retina. Las historias de los más pequeños que, desde su arraigada e injusta experiencia, narraban algo que ya formaba parte de su yo interior. La guerra.

Nacido en Siria (2016) ha vuelto a conseguir detener el tiempo allí donde se rodaba. Y eso, en la comodidad de Occidente, no nos gusta. No nos gusta porque muestra una incómoda realidad que llama a nuestras puertas, que nos hace cómplices de una situación inhumana por la que pasan millones de personas actualmente. Nacido en Siria nos hace testigos de un eterno viaje, que muchas veces finaliza en el comienzo, con las ilusiones ahogadas entre arena y sal. Consigue hacer que uno sienta vergüenza de ver en lo que se ha convertido este mundo. De ver lo peor del ser humano… pero también lo mejor. Esos pequeños detalles que habitualmente pasan inadvertidos pero que suponen un todo para quien los vive: Dos hermanos abrazándose. Un niño que vuelve a disfrutar de su juguete. Volver a ver el mar sin miedo… Volver a nacer, lejos de los disparos y las explosiones. Nos hace ver que el amor de una hija por su madre es capaz de remover los cimientos de la Tierra.

«Me vi reflejado en los ojos de Hamude, un pequeño que viajaba únicamente con su tío de 22 años»

La emoción humana de la empatía es susceptible de activarse en momentos de identificación, cuando somos capaces de vernos a nosotros mismos en la piel de los protagonistas de ciertos sucesos. Ayer me pasó. Me vi reflejado en los ojos de Hamude, un pequeño que viajaba únicamente con su tío de 22 años. Sus padres fueron asesinados en la guerra. Vi a mis hermanas, vi a mi sobrino, vi a mis padres. Los vi a todos en las caras de la gente que empujaba las vallas metálicas gritando «Open! Open! Open!», mientras nuestros líderes les negaban el derecho a huir de las bombas. El derecho a vivir.

Me sigue aterrorizando la idea de que hemos normalizado la violencia hasta el punto en que nos es indiferente que una persona duerma en la calle a cero grados. Hasta el punto de pensar que por el simple hecho de haber nacido de este lado del Mediterráneo, tenemos más derecho a la paz, a la comida y a la vida digna que nuestros vecinos. Pero en parte también me da un poco de esperanza que me “duela” Nacido en Siria. Porque eso me recuerda que, a persar de todo, sigo siendo humano. 

 

Para más información sobre la película visita la web: http://nacidoensiria.com/