• El miedo al Comunismo. El clima guerracivilista desempolvado: la Derecha consigue representar a la Nueva Clase Política como la vieja fórmula de “compartir pobreza” en lugar de generar riqueza. Consigue sembrar la incertidumbre alertando de la fuga de capitales y las “represalias” de las empresas del Ibex.

 

  • La sociedad ya no penaliza la corrupción en el seno del PP. Reconvierte el impacto de los nuevos casos en ejercicio de responsabilidad del partido de la gaviota en su persecución. Además, instala en la conciencia de los ciudadanos la idea de que en todos los partidos hay garbanzos negros, pero que lo importante es dejar actuar a la policía y a los jueces ¿?. Sus obstaculizaciones, acosos y destrucciones de pruebas son ya obviados.

 

 

  • La sociedad española ha sido descerebrada, desideologizada en gran parte, vaciada de contenidos para ser rellenada con materia emocional antes que reflexiva.

 

  • La sociedad española prefiere a un presidente que lee el Marca y organiza la agenda en función de los horarios de la Eurocopa antes que un presidente que lee a los filósofos o escucha música étnica. A la sociedad española le hacen gracia las presuntas meteduras de pata de Rajoy, que asimila con el ser espontáneo y sencillo, frente al “exceso de intelectualidad”, que marca recelo y distancia entre ciudadanos que temen ser engañados por quien sabe más que ellos.

 

 

  • Los votantes de Ciudadanos el 20D han castigado el alineamiento de la formación naranja al lado de los socialistas en lugar de apoyar a Rajoy incluso en minoría.

 

  • El Socialismo está enredado entre sus luchas intestinas por la redefinición de sus principios y su focalización en seguir siendo los líderes de la Izquierda.

 

  • La habilidad mediática del PP al presentar al “Populismo” como instigador del anti europeísmo y, al mismo tiempo, ningunear el papel del rechazo a las políticas neoliberales y de la Troika contra el Estado de bienestar.

 

  • La incomplexión del proceso de identificación de la estructura política derivada del Movimiento del 15M con la defensa y representación de los problemas endémicos en los “territorios periféricos”.

 

  • Concentración del espíritu hipercrítico –fundamentado o impostado- y de la abstención en los votantes potenciales de la Izquierda. Caída del valor del compromiso con el cambio.

 

  • Las mentiras repetidas contra el “Populismo” se han convertido en verdad. Las verdades contra los miembros del Gobierno y otros cargos que han ejercitado abuso de posición dominante se han validado, en última instancia, como persecuciones por intereses electorales.

 

  • El Tancredismo, el inmovilismo, el victimismo de Rajoy atacado por el resto de los líderes se han mutado en valores, en autenticidad, en ejercicio de serenidad frente al aventurerismo agresivo y desestabilizador de quienes nunca han tenido la responsabilidad de Gobierno.

 

  • La falta de capacidad para hacer concesiones y ponerse de acuerdo de quienes atacan a Rajoy les descarta, a ojos de la opinión pública, como opción útil y refuerza la idea, para una colectividad que desconoce el Sistema Político que rige en su propio país, de que debe gobernar la lista más votada.

 

© Huffington Post. “Ahí están los malos”. Teoría y práctica del Cambio