Etiquetas

, , , , , ,

Nos meten todos los días goles por la escuadra y nos ponemos de espaldas. Nos meten bofetadas día sí y día también y mostramos la otra mejilla. Y la tercera y última expresión ya cada cuál que elija la que guste.

Nos van a dar, ¡pero bien!.png

Seguramente ya lo sabrás, pero por lo general, y a pesar de los beneficios que el periodismo ha tenido en determinados momentos de la historia para la sociedad. A pesar de todos esos reporteros y reporteras valientes, que se buscan la vida entre bombas, que se marchan de su país porque aquí sólo se les quiere para trabajar gratis. A pesar de todo, los periodistas no gozamos de buena imagen entre la opinión pública. 

o-CIS-570.jpg

Datos del CIS de 2013

Esto tiene muchas lecturas, pero la principal tiene que ver con el enfoque. El punto de vista y el contexto. ¿Cuáles son los periodistas que más se visibilizan? No aquellos que informan del secuestro de un compañero desde la habitación de un hotel en Kabul. No aquellos que tienen que redactar 300 notas de prensa para poder llegar a casa y escribir en su cuatro plataformas de contrainformación de forma desinteresada. Ni siquiera los que destacan dentro del gremio por su “combatividad”, no. Los que vemos, son los Marhuenda & Inda del prime time cada semana haciendo el ridículo. Los que actúan como correa de transmisión del poder político y no como contrapoder, al servicio de la ciudadanía. Porque sí, la información es un derecho público, universal e irrenunciable. Pero vemos lo que nos muestran los mass media (ojo, todo ello es también lo que “queremos” ver, ¿no?). Y aquí la pregunta: ¿es antes el huevo o la gallina?, ¿lo que nos muestran o lo que pedimos a través de los índices de audiencia? Divagaciones al margen.

Cada vez que veo cómo el apellido de algunos contertulios es “periodista” mientras me imagino lo que muchos periodistas invisibles han luchado para ni siquiera poder trabajar de lo que han estudiado, me entra un arrepío. Supongo que no seré el único. El problema es que, aun acabando de llegar, siendo un neófito, un grumete, un recién salido del cascarón, veo algo que me infecta: En esta profesión destaca el mediocre. Con las excepciones, obviamente, que confirman la regla: ¿Quién manda en las redacciones de los periódicos? ¿Quién dirige los informativos? ¿Quién las cadenas de televisión pública? Auténticas correas de transmisión.

Los proscritos de este mundo suelen ser los que valen la pena. Aquellos que uno se lleva a la cama como lectura para soñar que algún día todo será mejor: Gervasio Sánchez, Hernán Zin, Ramón Lobo, Olga Rodríguez, Mikel Ayestarán. Y una lista interminable de héroes inexistentes que hacen de esta una profesión grande, a pesar de lo desagradecido de la misma.

En este sentido, a Antena 3 le ha salido el tiro por la culata. No han sabido “interpretar” el formato de una red tan útil como es Periscope. Han abusado de transparentes y se les ha visto todo. Se ha visto de qué está hecha esa línea editorial.


Eso sí, para ellos como si nada, a pesar del revuelo monumental generado en las redes sociales, siguieron a lo suyo tanto ayer como hoy.

timeline.PNG

En el vídeo de Periscope, se observa a la presentadora Sandra Golpe alarmada por el impacto que tendrá esa información que consigue meter en 140 caracteres a ETA, Cuba, Podemos, Irán, Venezuela, Corea del Norte, Stalin, Al Nusra y hasta Lee Harvey Oswald. Por cierto, información para nada exclusiva y completamente manipulada.

 

 

Tranquilos, Álvaro Zancajo y Sandra Golpe, porque a vosotros “os darán pero bien”, sí; pero no a vuestros superiores. Y no hablo de dirección de informativos. Probablemente ni siquiera de Antena 3. Sí del grupo al que pertenece vuestra cadena. Ese que todos los días suelta porquería y la llama información. Ese que “nos da, pero bien” a los periodistas, y a la ciudadanía en general. Ese que a mi, cada día más, “me da, pero bien” asco.