Etiquetas

, , , ,

Estos días estoy aprendiendo que las palabras son solo eso, palabras. Única y exclusivamente pequeñas marcas que se juntan para otorgar un significado a todo lo que nos rodea. Y ahí el debate interno.

O retrato humano pode ser tamén unha montaxe (neste caso manual,é dicir, analóxica) que represente unha idea concreta con respecto á condición humana.

Gracias al fenómeno de la fusión cognitiva, a lo largo de nuestra existencia, hemos aprendido a acompañar estas palabras de imágenes mentales, a cargarlas de significado e incluso reacciones físicas y químicas. A pesar de ser solo eso, palabras. Amor, caricia, sonrisa, felicidad… las pensamos y evocan sensaciones. Igual que fresa, chocolate caliente, limón fresco. Miedo, ansiedad, paranoia, vértigo. Si abusamos de nuestra credibilidad hacia este proceso de fusión cognitiva, las palabras se nos apoderan. Los pensamientos (que no son más que palabras proyectadas en la mente) se hacen dueños no solo del hoy, sino del ayer y el mañana que ni ha sido ni volverá.

2016 es tan solo una palabra (número), igual que lluvia, o lunes. Si nos de-fusionamos de ellas, seremos libres de otorgarles utilidad y significado a voluntad. Ahí está la magia de las palabras. Que son solo palabras.