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breviario estival  nº 2

… A Grecia le prestan otros 86.000 millones de euros. ¿Destino? ¿Acaso no son para dinamizar la economía y atender las necesidades más perentorias de la castigada clase media-baja?

No, las cosas no son así de sencillas. La mayor parte de ese dinero, más de cincuenta mil millones, van destinados a pagar la deuda a los mismos que ahora son nuevamente prestatarios. Los otros veintitantos mil millones son para inyectar en la Banca del país. Además, el gobierno de Tsipras se compromete a vender a precio de saldo empresas y todo aquello que tiene un valor ostensible hasta ahora en manos del Estado a gestores privados, por cierto en su mayor parte de capital y titularidad germana o china. Se cierra así el círculo: se crean las condiciones para profundizar en el empobrecimiento de Grecia y la recurrencia más pronto que tarde al 4º Rescate. Porque sin generación de recursos propios, emprendimiento, tejido y proyectos que reviertan en el propio país no hay reforma fiscal ni programa de recortes que pueda hacer creíble la capacidad para atender los vencimientos de la deuda.

Entonces, con el 4º o tal vez con el quinto rescate, quizás pinche la burbuja prestataria y los prestamistas estallen con los prestatarios haciendo inevitable la salida del euro. A los primeros se les inyectará de nuevo dinero, porque la banca nunca puede quebrar en este Sistema. Pero a Grecia no le asistirá nadie entonces. Los periodistas rancios laureados en provincias ningunearán el legado de la cultura helenística y renegarán de Aristóteles, Sófocles, Eurípides… Dirán que eso fue hace mucho tiempo y que ahora Grecia está en Asia. Incluso pondrán en duda que la democracia naciera en las ágoras. A Grecia, herida de muerte, la remataran por la espalda los que aun no superaron en este país el cainismo y hacen gala un día si y otro también de su incapacidad para admitir que hay vida más allá del bipartidismo de la misma manera que la paleta de colores es inabarcable.

 

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