Bendita (maldita) inmediatez. Ya no hay que esperar al informativo de las 14 para entender una noticia de última hora en profundidad. O simplemente para entenderla. Vuelve el debate del periodismo  ciudadano sobre una tragedia, en este caso, la última hora sobre el avión de Germanwings estrellado en los Alpes.

  

Según nos cuentan desde numerosos medios y agencias de información, el copiloto del avión siniestrado en Los Alpes franceses habría accionado de manera deliberada el descenso del avión, impidiendo al mismo tiempo al comandante volver a la cabina que había abandonado pocos minutos antes. Además, tal y como ha revelado su “respiración” hasta el momento mismo del desastroso impacto, el copiloto mantuvo la calma en los últimos segundos del vuelo de Germanwings, con 150 personas a bordo. Esta es la explicación que ha dado hace unos minutos el fiscal de Marsella que investiga el caso, Brice Robin. La información es simple: el copiloto ha estrellado el avión según la fiscalía. Ahora vienen las consecuencias de este periodismo de mecha corta que, como se puede observar, son inmediatas y ya nos coquetean con términos como suicidio, atentado, o simple demencia.

  • Por un lado cientos de familiares que tienen que soportar como, día a día, tertulianos del todo (todólogos) y periodistas licenciados en ingeniería aeronáutica especulan con imágenes que no saben siquiera si se corresponden con la realidad. Por si esto fuese poco, también se establecen todo tipo de teorías sobre las causas y se ofrecen detalles sobrela vida de muchos de los fallecidos. El problema no es  que se genere información sobre el asunto en cuestión. El problema es que esa información se convierta en un debate de opinión pública que, como hemos venido observando, ha terminado por convertir el tema en una especie de tertulia del Sálvame sobre un tema tan delicado como la vida humana. 


  • Por otro lado las consecuencias políticas. Me parece de una falta de escrúpulos indecente esas lágrimas secas de cocodrilo de Sáenz de Santamaría, la consternación de Rajoy y toda la pantomima de marketing a costa de las víctimas. Por no hablar del señor Fernández Díaz y su jornada de Capotazos; dime con quién andas… No es la primera vez que las víctimas de una tragedia se  convierten en un arma política (ni será la última). Me ha emocionado esta carta publicada por Eldiario.es de Curra Ripollés, hermana de uno de los muertos del Yak-42, advirtiendo a las familias de las víctimas del vuelo de Germanwings acerca de este repentino interés político:

“(…) Porque tendréis que estar atentos. Hasta ahora, por lo que hemos vivido, sabemos que en España el Gobierno no os defenderá, no será vuestro tutor, ni os dará amparo. Al revés: iréis a juicios y ellos estarán enfrente. Porque no querrán pagar las posibles indemnizaciones, no investigarán DE VERDAD y mucho menos querrán asumir responsabilidades. Y no lo creeréis, pero cuidado. Hay elecciones a la vista y os prometerán cosas que jamás cumplirán. Lo siento, esto ha sido así una y otra vez. Con el Yak-42, el accidente de Barajas, el metro de Valencia, el accidente del Alvia o el desastre del Madrid Arena. Daría algo por equivocarme, porque las víctimas del accidente de hoy tengan a un Gobierno que las ampare hasta las últimas consecuencias. Dejadme que antes de acabar, por lo menos, pueda reconocer que sí tendréis algo que por ejemplo las víctimas del Accidente del Yak-42 no tuvimos: forenses, para que os den a vuestro muerto, podáis enterrarlo (…)”. 

Curra Ripollés en ElDiario.es

Manuel Fraga cazando tras el Prestige, 0 responsabilidades políticas en los accidentes ferroviarios de Valencia y Angrois, Ana Botella en Lisboa tras el desastre del Madrid Arena. Ahora Fernández Díaz en los toros y elecciones en el horizonte. Duele hablar de esto pero la política, tristemente se viene alimentando en nuestro país de estos sucesos. Los fagocita. Y cuando no los necesita, los lanza al vacío temporal del olvido. Veremos cómo avanzan los hechos, pero por ahora, Soraya, ahórrate las lágrimas. Y que empiece a investigarse lo que sea necesario para conseguir que regrese a España nuestro emigrante más valioso: La Justicia. 



Odio que el tercer aniversario del blog coincida con esta noticia.

Ánimo y fuerza a las familias de las víctimas.