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Todos estamos acostumbrados a oír hablar de “los mercados”, “Merkel”, el “FMI”, “Bruselas”, la “OCDE”, etc. Todos los días somos bombardeados por información multidireccional sobre los  recortes, sus “porqués” y los culpables. En esta ocasión, vamos a analizar un poco mejor el perfil del hombre encargado de llevar a España los designios económicos del Fondo Monetario Internacional, James Daniel.

James Daniel, responsable del FMI para España

¿Quién es James Daniel? Es el jefe para la misión del FMI en España, ¿cuál es esa misión, y porqué el jefe no es español?, porque la organización que preside Christine Lagarde busca colocar a un hombre instruído “en casa”, alguien como Daniel, un hombre que antes de incorporarse al Fondo Monetario Internacional como Asesor del Departamento Europeo trabajó en Credit Suisse First Boston en Londres como economista y estratega de renta fija y que finalizó sus estudios económicos con un Máster en la Universidad de Warwick en el Reino Unido. Junto a Martin Shindler, doctor en economía por la Universidad de Pennsylvania, se ha encargado también de “controlar” las prácticas financieras de otros países de los denominados “PIIGS”, como son Portugal e Italia.

Nunca ha sido muy conocido en nuestro país, a pesar de ser la voz del FMI en España, pero tras las declaraciones del pasado 19 de junio en las que él y su compañero Ranjut Teja exigían más cambios en la reforma laboral, ha pasado a ser un hombre “visible” en el panorama económico español:

  “La reforma laboral del año pasado supuso mejoras sustanciales y está teniendo impacto. Sin embargo, la dinámica del mercado de trabajo necesita mejorar para reducir suficientemente el desempleo”.

    A partir de ese diagnóstico, el Fondo sugiere medidas para incrementar la “flexibilidad interna” en las empresas; esto es, favorecer que los ajustes se hagan menos por la vía de los despidos y más por la de la reducción de jornada o la reducción de sueldos. Se plantea simplificar los procedimientos de descuelgue, aquellos que facultan a las empresas en crisis dejar de aplicar los convenios colectivos.

El FMI se alinea con quienes, como últimamente la Comisión Europea, defienden también que ataje la “perniciosa brecha” entre los trabajadores con contratos fijos y los temporales. “La probabilidad de encontrar un trabajo fijo continúa siendo demasiado baja y la de perder uno temporal demasiado alta”. El FMI receta para corregirlo abaratar más el despido.