DESARROLLO INSOSTENIBLE

A poco que practiquemos búsquedas relacionadas en Google encontraremos, por doquier, movimientos asociativos en contra de los pesticidas neurotóxicos, denuncias de fumigaciones tóxicas, de presencia de aluminio, en cantidades incompatibles con la salud, en el agua y en el suelo, y de la drástica disminución de abejas que, afectadas por el glifosato, son incapaces de encontrar el camino de vuelta a las colmenas. ¿Cómo es que todos estos movimientos sociales, con lo difícil que resulta que la gente se organice y se manifieste públicamente, han sido invisibles para los medios de comunicación durante años? Concentraciones, videos, documentales, pruebas a pie de campo han sido ignorados sistemáticamente por los gobiernos autonómicos y del Estado, enrocados en abuso de posición dominante.

Pero no vamos a caer, nosotros todos, en la trampa de concluir que rebelarse contra ese poder que guarda silencio es inútil. Si lo hiciéramos, nuestros alimentos, nuestro aire y agua, la sostenibilidad toda del medio se corrompería con el uso generalizado de agentes cancerígenos y potenciadores de enfermedades autoinmunes y degenerativas.

No queremos un horizonte, que ya vislumbramos, donde el destino sea padecer, a cualquier edad y con una incidencia viral, tumores, alergias, parkinson, Alzhéimer… Es una falacia seguir sosteniendo en la actualidad que esos son “daños colaterales”, el precio del progreso.

El avance científico, el desarrollo de la tecnología son de tal calibre que la “civilización” ya dispone de medios para proveer de bienestar limpio y sostenible a toda la Humanidad. Si para la obtención de energía y alimentos las grandes corporaciones utilizan medios sucios, anacrónicos pero con rentabilidad inmensa a corto plazo, ello es así porque su reducción de costes y sus incrementos de márgenes son respaldados por sus esbirros de la clase política dirigente. El control de la producción y de la comercialización está en manos de un puñado de potentados que cortan el paso a proyectos ecológicos y de comercio justo. Los grandes grupos alimentarios y farmaceúticos tienen el poder financiero y dirigen las decisiones de Congreso y Senado en países que presuntamente son cuna de democracia. La política de subvebenciones de los dirigentes a los grandes medios de comunicación son un caramelo envenenado con el que consiguen ensombrecer a todo el movimiento asociativo de denuncia contra la mala explotación de los recursos y el abuso sobre la población.

Es en este punto donde adquieren la mayor importancia estratégica todos los movimientos populares y asociativos independientes del poder político y de cualquier otro lobby y actuando a través de plataformas de expresión y de comunicación propias, para hacernos escuchar, para que nuestra voz logre resquebrajar la sordera prepotente de nuestros dirigentes en el único plano que parece interesarles: el de la reelección a través de las urnas.

Porque sería simplista pensar que nuestro deber como demócratas empieza y acaba en el acto de votar. Esta actitud reactiva sólo consigue perpetuar la sucesión de dictaduras de cuatro años. A mayores es preciso que luchemos para hacerles gobernar de acuerdo con el programa que les otorgó el mandato, la responsabilidad de gobernar para todos, para el beneficio colectivo de los que les votaron y los que no. Y ¡NO PERDAMOS NUNCA LA MEMORIA!

LAGOA DE MERA (OLEIROS)

Lagoa de Mera. © Santi Casal