(Fragmento de “El último periodista”)

…A estas alturas ya sabemos lo que anima a los oligarcas que están patentando las formas de vida presente anhelando controlar el futuro:

1,- Influir en el boicot del Imperio a las negociaciones sobre el cambio climático.
2,- Monopolizar los cultivos agrícolas y la tecnología alimentaria.
3,- Esterilizar las plantas para universalizar la obligación anual de comprar nuevas semillas.
4,- Inocular hormonas de crecimiento bovino al ganado, y con ello obligar a grandes compras de sus antibióticos para tratar los efectos secundarios.
5.- Comercializar semillas tratadas con herbicidas neurotóxicos que afectan a la división celular en todos los niveles.
6,- Entorpecer la labor investigadora independiente.
7.- Colonizar a las fuerzas productivas invadiendo con su catálogo de patentes los países del tercer mundo, las economías emergentes y por último aquellos mal llamados del primer mundo con una legislación laxa. La consecuencia para los agricultores es la pérdida de control sobre el retorno de la inversión y la mengua de recursos propios hasta la ruina o la dependencia total de la multinacional, en condiciones de esclavitud.
La elite está almacenando billones de semillas no manipuladas en búnkers. En la península noruega de Mvalbard protegerán bajo tierra las especies vegetales en su versión original mientras la asoCIAción de grandes fortunas promueve el avance de transgénicos en el planeta. La implicación de Prascott en la Biotecnología es tal que capta para la fundación que dirige su esposa con fines humanitarios a miembros de la Corporación que fabricó el agente naranja, responsable de cuatro millones de muertes por cáncer, o los PCB, o las dioxinas.

Prascott participa en una fundación, “Vani Alliance”, preocupada por las vacunaciones en el tercer mundo que, a su juicio, pueden conseguir una “reducción de la población como elemento moderador de la emisión de CO2”. De Stoneller, que hizo fortuna al igual que la familia Mush vendiendo armamento a Hitler, sabemos que financió estudios de eugenesia y depuración de la raza que alimentarían el afloramiento del nazismo.
Por tanto, ciudadanos del mundo, ¿podemos confiar en que el destino de nuestra aldea global está en buenas manos? El poder político está secuestrado por los favores económicos de corporaciones que aspiran al control total de las oportunidades de negocio, si es preciso a costa de millones de vidas humanas.

    Se hace más preciso que nunca mantener el juicio crítico despierto, conservar una posición de independencia con respecto a los grandes acaparadores, conviviendo con formas de vida libres del pago de patentes. Tenemos que exigir responsabilidades a nuestros gobernantes, preguntarles por qué compran treinta millones de dosis de “Iceglú” cuando la cifra de muertos en todo el mundo por Gripe Aviar, en diez años, apenas alcanzaba el centenar. Una patente, la del “Iceglú”, cuya base es el anís estrellado y que Fletcher, otra vez el secretario de Defensa de Morgan Mush, vendió a la Farmacéutica Lotte por una fortuna.
¿Cuál será la próxima pandemia que generará un negocio billonario a la oligarquía enmascarada en el accionariado de grandes monopolios? ¿Acaso no asistimos ya a una era de enriquecimiento obsceno por parte de Biotecnológicas que infectan la salud del mundo con sus productos hasta monopolizar una única forma de vida bajo su patente, hasta que su caducidad coincida con la extinción de la vida diversa tal como la conocemos actualmente.

   Los tentáculos del poder económico son alargados hasta un nivel inimaginable. Hay hombres y mujeres estúpidos que se creen dioses hasta que la Naturaleza dice ¡basta! También a ellos les llegará su hora. Pero el camino hasta entonces quedará sembrado de cadáveres de inocentes, de enfermos de cáncer y de Alzheimer. Es un momento crítico para la supervivencia de la especie, un momento en el que es preciso superar conductas aberrantes desarrolladas desde la absurda conciencia de que el hombre puede actuar contra la Naturaleza impunemente. Nuestro modelo de supervivencia, nuestro status como especie privilegiada puede estar tocando a su fin…