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La información se ha convertido, paradójicamente, en una de las armas más peligrosas de los Estados Occidentales. No es algo nuevo, autores como Michael Parenti, Noam Chomsky o James Hatfield trataron en su momento la corrupción de los “mass media” en nuestros días.

Hace unas semanas, todos los medios de primera línea de EEUU, España y otras potencias informaban de un trágico suceso: Una niña pakistaní era tiroteada por talibanes mientras defendía su derecho a ir a la escuela. Dramático, pero sobre todo noticiable, de eso no cabe duda. La BBC, NY Times, ABC, El País…todos los diarios de importancia siguen la evolución de la pequeña acercándonos su identidad, su causa y su historia al detalle, ¿por qué?, ¿realmente profundizar más en el caso revelará datos con interés informativo internacional?, ¿o el objetivo está más orientado hacia el morbo y el terror? Ahora todo el mundo conoce la historia de la pequeña Malala, todo el mundo ha oído hablar de su paradigmático suceso y de su laudable defensa de un derecho tan fundamental como la educación.

El pasado lunes cuatro niños afganos eran asesinados por soldados de la OTAN en Logar. ¿Quién se hace eco? Nadie, medios de exigua importancia, pequeños blogs antiimperialistas y, de forma tendenciosa, algún portal web de noticias de actualidad como Terra, que titulaba de esta forma la noticia: “La OTAN lamenta la muerte de tres niños durante una operación”. Si nos fijamos en la forma de titular, el protagonista de la noticia es la OTAN por LAMENTAR la muerte (asesinato) de tres (fueron 4, y varios heridos) niños durante… ¿Una operación?¿En que “operación” confundes a los beligerantes talibanes con cuatro niños que van a la escuela? Probablemente no tenga la capacidad suficiente para juzgar la forma de titular noticias de un periodista en activo “sin identificar” de la agencia AFP de noticias, pero aquí algo huele raro, faltan detalles y la información es sesgada.  ¿Quién se acuerda de estos niños? Nadie, a nadie llegó su historia, son números, nuevos datos que se suman a los miles de civiles muertos en Afganistán. ¿Por qué nos agita tanto la historia de Malala y no la de estos niños? Porque los medios se han encargado de que conozcamos el drama de Malala, pero estos pequeños afganos son sólo más números que nuestra mente adoctrinada e insensibilizada por la brutalidad que impera en nuestros días recibe y acepta con total impavidez.

La imagen de arriba se corresponde con un rastreo en el motor de búsqueda Google de las palabras Soldados OTAN matan. Observamos que el buscador no se rige por valores noticia como la actualidad, ya que las noticias que aparecen tienen meses, incluso años, pero su significado es único: “Matan a cuatro soldados de la OTAN” (BBC, septiembre de 2012); “Afganos matan a otros tres soldados de la OTAN” (El Periódico, agosto de 2012). Ni rastro de la noticia de los niños asesinados hace tan sólo dos días.¿No es un hecho noticiable? ¿No responde a los valores de actualidad o de relevancia? Claro que sí, a lo que no responde es al interés desinformativo y lenitivo de los verdaderos terroristas, los terroristas mediáticos.